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Segunda República española - historia.

Publié le 01/06/2013

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Segunda República española - historia. 1 INTRODUCCIÓN Alegoría de la República La II República española se proclamó el 14 de abril de 1931, fecha en la que, especialmente la capital, Madrid, festejó jubilosamente la llegada de un periodo que acabaría con los muchos años de falta de verdaderos comportamientos democráticos. Este cartel, titulado Alegoría de la República, creado por J. Barreira (c. 1931), se encuentra en el Centro de Estudios Históricos Contemporáneos (Barcelona) y es, tal vez, la representación más difundida del símbolo por antonomasia de la forma de gobierno republicana, en este caso encarnado en el régimen que acabó destruido por la Guerra Civil y el consiguiente triunfo franquista. Archivo Fotografico Oronoz - historia. Segunda República española, periodo histórico comprendido entre el 14 de abril de 1931, cuando tuvo lugar la proclamación republicana, y el 18 de julio de 1936, momento en el que se desató el alzamiento militar que acarreó los tres años de la Guerra Civil y la definitiva liquidación del régimen republicano el 1 de abril de 1939, razón ésta por la cual se suele retrotraer el final de esta época a la última fecha citada. 2 EL ADVENIMIENTO DE LA REPÚBLICA Niceto Alcalá Zamora Niceto Alcalá Zamora estuvo al frente del primer gobierno de la II República española desde abril hasta octubre de 1931. Asimismo, desempeñó la jefatura del Estado desde ese año hasta 1936. Bettmann/Corbis Desde la dimisión del dictador Miguel Primo de Rivera, acaecida en enero de 1930, hasta la instauración de la II República, transcurrieron catorce meses en los que se mostró la inviabilidad de una nueva fórmula dictatorial y la necesidad de retornar gradualmente a la senda constitucional truncada con el pronunciamiento militar de 1923. Bajo esta perspectiva restauradora y defensiva se gestaron, en los epílogos de la monarquía de Alfonso XIII, propuestas respaldadas desde la presidencia del gobierno por el general Dámaso Berenguer y por su sucesor, el almirante Juan Bautista Aznar, consistentes en la elaboración de un calendario electoral que, a la postre, sería el responsable del vuelco en la forma de gobierno de España. El llamado Pacto de San Sebastián (agosto de 1930) y la creciente oposición de muchos españoles dispuestos a caminar por derroteros democráticos contribuyeron a acelerar el ritmo inicialmente previsto. La convocatoria a las urnas fijada para el 12 de abril de 1931 rebasó, en opinión de los analistas, una simple cita al relevo municipal para convert...

« Cortes Constituyentes de la II República españolaEl 3 de junio de 1931, el gobierno provisional de la II República española convocó elecciones para el día 28 de ese mismo mes.

Deaquella cita con las urnas saldrían electos los diputados de las que habrían de ser Cortes Constituyentes.

La Conjunción republicano-socialista, que había triunfado en los comicios municipales del anterior mes de abril, se mantuvo como tal y nuevamente triunfó.

Lasformaciones que más escaños obtuvieron fueron el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido Republicano Radical (PRR), elPartido Republicano Radical Socialista (PRRS), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Acción Republicana (AR), Derecha LiberalRepublicana (DLR), la Agrupación al Servicio de la República (ASR) y la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA).© Microsoft Corporation.

Reservados todos los derechos. Las elecciones generales a Cortes Constituyentes convocadas por el gobierno provisional para el 28 de junio de 1931 dieron el triunfo a los socialistas (Partido SocialistaObrero Español, PSOE) y a pequeños partidos republicanos (radicalsocialistas, Acción Republicana), encargados de formar un nuevo gabinete presidido por Niceto AlcaláZamora.

La redacción de un texto constitucional adaptado a las nuevas reglas del juego ocupó durante estos meses de rodaje los principales desvelos de los líderespolíticos, logrando aprobar antes de fin de año, y tras vencer numerosos tropiezos, el articulado definitivo.

La Constitución del 9 de diciembre de 1931, que definía Españacomo una “República de trabajadores de toda clase” en expresiva alusión a las contrapuestas percepciones de la realidad nacional, fue fruto de un laborioso consenso y unode los escasos ejemplos del constitucionalismo español que implicaba una encendida defensa de la democracia representativa y de las libertades (soberanía popular,sufragio universal masculino y femenino, aconfesionalidad del Estado, derechos individuales y sociales). La convicción gubernamental del reto que entrañaba elevar la renqueante España de la década de 1930 a la altura de las potencias occidentales de su entorno inspiró unapolítica reformista identificadora del talante dominante en este bienio.

Entre las medidas reseñables cabe indicar la reforma militar acometida por Manuel Azaña, a la sazónpresidente del gobierno y responsable del Ministerio de Guerra, tendente a racionalizar el anticuado e hipertrofiado Ejército español.

La oportunidad en el fondo y en laforma de estas disposiciones, reconocida por la mayoría de los historiadores, contrastó con la falta de tacto de los nuevos responsables públicos al abordar la reformareligiosa.

El ajuste de competencias en cuanto a las relaciones entre la Iglesia y el Estado acabó por ser una grave equivocación política, como admitirá más tarde el propioAzaña, y sirvió de piedra angular de una orquestada campaña en contra del régimen tachado de anticlerical y revanchista. Gabinete presidido por AzañaEl 16 de diciembre de 1931, una semana después de ser aprobada la Constitución de la II República española, Manuel Azaña presidióel primer gobierno no provisional de la misma.

En junio de 1933 se vio obligado a llevar a cabo una pequeña remodelacióngubernamental.

La mayoría de los ministros que formaron parte de ese gabinete aparecen en esta fotografía, algunos de ellos yaintegrantes del mismo desde diciembre de 1931.

De izquierda a derecha: José Franchy Roca (Industria y Comercio), MarcelinoDomingo (Agricultura), Francisco Largo Caballero (Trabajo), Lluís Companys (Marina), Agustín Viñuales (Hacienda), Francisco J.Barnés (Instrucción Pública), el propio Azaña (asimismo, ministro de la Guerra), Fernando de los Ríos (Estado), Álvaro de Albornoz(Justicia), Santiago Casares Quiroga (Gobernación) e Indalecio Prieto (Obras Públicas).

Tan sólo falta en la imagen el responsable dela cartera de Comercio, Diego Martínez Barrio.UPI/Corbis Junto a avanzados decretos de carácter socioeconómico provenientes del Ministerio de Trabajo regido por Francisco Largo Caballero, la reforma agraria orientada a uncambio profundo en la estructura de la propiedad de la tierra obtuvo escasos resultados debido a su burocratización, a los limitados instrumentos para su puesta en prácticay a la oposición a ultranza de los terratenientes.

Mayor imaginación mostró la estructuración territorial del Estado, diseñada bajo una fórmula autonómica (Estado integral)con posibilidad de autogobierno para las regiones solicitantes.

Cataluña, con su Estatuto de Autonomía votado por las Cortes en septiembre de 1932, aprovechando elimpacto psicológico del conato golpista conocido como la Sanjurjada (protagonizada por el general José Sanjurjo), fue la primera comunidad en disfrutar de hecho de estanueva vía descentralizadora, muy por delante del País Vasco, que hubo de aguardar al estallido de la Guerra Civil, en tanto que Galicia no llegó a ver refrendada por lasCortes la aprobación plebiscitaria de su Estatuto llevada a cabo el 28 de junio de 1936.

La educación, en especial el nivel de la enseñanza primaria, así como aspectosrelativos a la Hacienda y la fiscalidad fueron otros ámbitos remozados, con desiguales bríos, en este apretado bienio.. »

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